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Fiesta San Lorenzo Diácono y Martir

Apreciados candidatos y diáconos permanentes

Hoy la iglesia universal celebra la fiesta del diácono San Lorenzo, y nuestra escuela de Bogotá, lo tiene como Patrón espiritual de la formación de quienes son llamados por el Señor a la vocación de servicio con un ministerio ordenado en la Iglesia, en el grado de Diáconos.

Es un día especialmente importante para crecer en la espiritualidad del diácono permanente, de su amor y servicio a la Iglesia, de crecer en la adhesión a la persona de Jesús y al proyecto del reino, es tener la oportunidad de revisar la vocación y misión personal recibida por la Imposición de manos del obispo, y potenciar las capacidades, facultades y habilidades puestas al servicio del evangelio, y asumir con espíritu de conversión interior las limitaciones, y pecados que han acompañado la respuesta y el ministerio.

Es en el santo Patrono como poder crecer con ideales de dar la vida, de responder con humildad y obediencia a Dios para alcanzar la meta.
Son los itinerarios de la formación y las etapas del ministerio diaconal que nos abren los espacios de trabajar la estructura humana para ser hombres llenos de gracias y moldearnos con la palabra de Dios, y además es abrir las puertas del corazón para crecer en las virtudes teologales y cardinales, acompañadas de las virtudes morales, que finalmente nos acercan a ser otro Cristo en el servicio a los pobres y a los necesitados.
Un ministerio recibido no es para mi, no es para guardarlo ya que tiene una inmensa riqueza de gracia de la Providencia de Dios, que sin merito propio de cada uno, no regalo el don de la elección y de la consagración.
Que este día sea de oración por la escuela diaconal de Bogotá, por los diáconos de la Arquidiócesis, por los estudiantes y candidatos cuyo proceso formativo depende de cada uno y de la exigencia personal e interior que le permita configurarse con el Siervo.

Oremos por las familias diaconales, esposa e hijos, que ellos sean los primeros en recibir cada día las gracias espirituales de la vocación y del ministerio, para que sean ejemplo de la familia de Nazaret.

Bendiciones a los formadores y profesores que estar vinculados a los procesos de formación para que su servicio a la iglesia sea bendecido por Dios.

 

M. Alberto Ojalvo
Director.

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