x

Diligencie el siguiente formulario para suscribirse a nuestro boletín de noticias.

 

Una relectura a la parábola del buen Samaritano: la respuesta del servicio que Jesús nos pide.

buen-samaritano

No pocas veces hemos leído en la Liturgia la parábola del Buen Samaritano expuesta en evangelio de Lucas en el capítulo 10 del versículo 25 al 37. Muchas otras tantas la habremos explicado en nuestras catequesis sobre el prójimo, la caridad y el amor. Es sin duda, una de las mayores enseñanzas de Jesús respecto al servicio y al amor al prójimo.

El texto de la parábola se encuentra en una parte clave del Evangelio de Lucas y es la respuesta a dos preguntas realizadas a Jesús por un doctor de la ley respecto a qué debe hacerse para heredar la vida eterna y quién es mi prójimo.  El intérprete de la ley no realiza estas preguntas de manera inocente.  Sabe bien porque pregunta.

La primera, respecto a que debe hacerse para ganarse la vida eterna la hace motivado por el relato inmediatamente anterior;  donde Jesús  les dice a los 70 discípulos que deberían sentir más gozo porque sus nombres ya están inscritos en los cielos (Lc 10, 20). Esto probablemente disgusta al legista, porque según la Torá quien tiene ganado el cielo es quien cumple la ley y sigue los preceptos, ¿cómo estos 70 tienen su nombre en el cielo habiendo  hecho solo esto?

A la pregunta,  Jesús le devuelve reto, y sobre algo en el que su interlocutor es experto, como diciéndole “dímelo tu” tú eres el experto” y lo sitúa directamente en la ley al decirle: « ¿Qué está escrito en la ley? »

El sabio responde citando la oración más importante para el pueblo judío, el Shemá. El escriba responde que Dios demanda una entrega total de la vida.

La segunda parte de la misma respuesta es tomada de de Levtico19:18 “y amaras a tu prójimo como a ti mismo” manifestando su conocimiento completo de la ley.

La siguiente interpelación del escriba respecto  «¿quién es mi prójimo?» , tampoco es una pregunta suelta, ni una pregunta menor. Al contrario. Es el núcleo de innumerables discusiones entre fariseos y escribas y sus sucesores del movimiento rabínico. Levítico 19: 18 lo dice claramente, “y al prójimo como a ti mismo”. Así que es imperativo para cumplir la ley saber quién es el prójimo.  Muchas discusiones entre los judíos observantes de este tiempo hasta nuestros días, ya que para ellos el “prójimo” es el “natural de vosotros” (Dt 7).

La enseñanza de Jesús, con la parábola del buen samaritano es demoledora para este sabio de la ley.  Primero el camino: «descendiendo», lo que indica que la escena transcurre yendo de Jerusalén a Jericó.  El Sacerdote va de camino hacia Jericó, “desciende”. Implica que terminó su servicio en el Templo y regresa a su casa. Del levita no menciona claramente si va o viene. De los dos indica que “pasan de largo”.  Son dos personajes de tipo sacerdotal. Probablemente siguen, haciéndole el quite al hombre asaltado y golpeado brutalmente, porque al  parecerles  “muerto” y brindarle ayuda  ellos quedarían impuros si lo tocan. Tendrían que purificarse durante 7 días, imposibilitados de cumplir sus labores en el Templo lo que también les implicaría dejar de recibir diezmos. Siguen de largo por mantener su pureza ritual.

Después Jesús pone como ejemplo de amor, caridad y misericordia a un samaritano, sinónimo de un ser despreciable y despreciado. Una raza mestiza que no era digna de ser considerados “prójimos” de los judíos.  Este samaritano, que se conmueve hasta las entrañas cuando ve al hombre asaltado y golpeado hasta la muerte, dirige toda su atención y prioridad para el necesitado: lo cura, le devuelve su dignidad (lo viste) y con sus propios recursos lo lleva a un lugar seguro donde garantiza que lo atenderán por el tiempo que requiera. Paga dos denarios, el equivalente a 24 días de estadía con régimen completo de alimentación. No conforme con esto compromete recursos a futuro que no sabe cuánto serán al decirle al posadero “si gastas más a mi regreso te lo pagaré”. Deja un “cheque en blanco” en la Posada. Una cuenta abierta por la que él responderá.  Para ver una exegesis completa de clic aquí. (http://viveypermanece.blogspot.com/2012/04/amarse-o-negarse-uno-mismo.html )

¿Qué características tiene ese samaritano?

  • Se conmueve hasta las entrañas
  • Actúa inmediatamente de una manera proactiva; encuentra soluciones y las aplica.
  • Cambia en forma drástica e inmediata su ruta, sus prioridades, su destino. El necesitado afecta su actuar y su rutina.
  • Pone  todos sus recursos a disposición del necesitado: tiempo, oleo, vino,  vendas, cabalgadura, su dinero y su vida.  Lo mejor que tiene en ese momento.
  • Cuida, protege, resguarda y garantiza el resultado propuesto.
  • No lo hace solo. Se apoya en un tercero que le ayuda a cumplir y terminar la tarea; un tercero idóneo que le garantiza el resultado
  • Sabe esperar y estar dispuesto a comprometer de manera abierta recursos que aun no tiene
  • Todo lo hace sin esperar un retorno, sin esperar recompensa.

¿Cuál es el servicio que nos pide Jesús?

Dando una relectura al texto y a la enseñanza que Jesús nos da, podemos concluir que para servir debemos tomar en cuenta:

  • El servicio nace de percibir la necesidad de nuestro prójimo, nace del corazón, de las entrañas
  • Hay un objetivo claro de servicio. Sabe qué se quiere y descubre el cómo se debe hacer.
  • Hay un plan de acción a realizar; una secuencia clara de acciones: «vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia;  y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él»
  • Efectividad y eficiencia en el resultado.
  • No actuar solos. Apoyarnos en los demás.  Dar continuidad por medio de los otros.
  • No escatimar recursos
  • Hacer seguimiento al resultado.

Podemos concluir con esta relectura, que Jesús lo pide todo. No quiere que simplemente seamos “servidores”. Quiere en el servicio que demos todo y nos demos todos. Sin reservarnos nada.  Que dejemos “la carne en el asador”, que dejemos la vida sin esperar nada como lo dijo el Papa Francisco en la ordenación de los diáconos de su diócesis.

Bernardo Vanegas Luque

Candidato de Segundo Año

 

Noticias