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El Señor transforma nuestras vidas

marco de muestra

Este período de Cuaresma nos hace recordar como nuestra existencia gira entre el bien y el mal, hasta el momento que tomamos nuestra propia opción de vida.

Recuerdo que mis días trascurrían como los de muchos hombres, en medio del trabajo, la familia y otras ocupaciones que pensamos, son importantes para ser esa persona ejemplar en los negocios en una profesión o en la vida moderna que hoy nos arrastra a la búsqueda de cosas nuevas, en el afán de sentirnos vivos y superarnos a diario pero desafortunadamente en una realidad vana y alejada de Dios.

Desde el día que sentí que la vida no solo era lo que vivía y que lo que había conseguido no me podía quedar ahí, dejé que en mi alma, escuchara esa voz que rondaba todo el tiempo, pero que nunca quise escuchar porque lo que decía iba en contra de mi estilo de vida. Como San Agustín lo escribió, “tanto te busque Señor y nunca te encontré y no sabía que estabas dentro de mi”; no se necesita recibir el sacramento del orden en cualquiera de sus grados, para recibir al Señor y vivir una existencia plena de Él. Quiero decir con esto que todos estamos llamados a vivir en plenitud el amor que el Señor nos dejó como mandamiento.

Después de comenzar mi formación como Diácono Permanente, empezaron los cambios en mi vida, no porque fuera requisito el cambiar para empezar esta nueva vida, sino porque mientras el tiempo trascurría veía más la mano de Dios presente en mi vida, la de mi familia y porque no decirlo en la vida de las personas que me rodeaban. Empecé a sentir que lo que había vivido hasta ese momento aunque me sentía privilegiado, le hacía falta algo y ese algo era vivir profundamente lo que Dios me había concedido; es así como descubrí que el servicio que podía prestar con mi profesión lo debía de realizar no solo como el medio de conseguir el dinero para mi sostenimiento, sino ver al paciente como al hermano que además de prestarle un servicio para su salud podía enseñarle y guiarlo para que en su vida dejara entrar también al Señor.

Tenía en ese tiempo muchas ocupaciones a nivel de empresa en negocios particulares donde veía que algo guiaba mi vida y podía escuchar a las personas en sus afanes y preocupaciones, así fui descubriendo que las facultades que el Señor otorga a cada persona no son propias para cada uno de nosotros sino que hay que compartirlas con los más necesitados. Cada día trae su afán; y si bien es cierto que el dinero nos es necesario para muchas necesidades de alimento, vestido, salud, educación etc, es cierto también que se puede conseguir con trabajo, lo necesario para suplir todas las necesidades, pero no dedicar la vida entera solo para conseguir lo material, olvidándonos de lo más importante que es vivir como verdaderos hijos de Dios.

No es fácil comenzar una carrera profesional después de cierta edad, más, si se tiene un hogar y responsabilidades que se han contraído, pero es más complicado entrar a formarse al servicio del Señor si no estamos convencidos de lo que Él quiere de nosotros. Pero después de empezar, vamos alimentando no solo nuestro conocimiento intelectual sino el espiritual y es eso lo que marca la diferencia; porque es hermoso enamorarse del Señor.

Hoy en día mi actividad y la de mi familia han cambiado a la de años atrás. Vivimos más plenamente como esa iglesia doméstica que comienza en casa, tratamos día a día que nuestra actividad profesional y vivencial la coloquemos al servicio de la comunidad pero que lo relevante sea compartir la Palabra del Señor por medio de nuestro trabajo.

La felicidad que proporciona el estar con el Señor y saber que él nos apoya en todo momento, es lo que marca la diferencia de mi vida anterior a la que hoy puedo compartir con las personas que me relaciono, poder ser discípulo suyo seguir los pasos de Cristo Siervo indudablemente debe ser la prioridad de todo cristiano, pero especialmente de aquellos que hemos decidido tomar el camino del Señor.

José Orlando Novoa N D.P
Odontólogo – cirujano Implantólogo.
Endodoncia –Rehabilitación oral
Colegio Odontológico Colombiano- Centro de Implantología Oral
Profesor de anatomía clínica y salud oral. Sociedad de tanatopraxia
Pastoral familiar zona Episcopal de Cristo Sacerdote
Coordinador litúrgico Hogar Madre Marcelina, Hermanas de San Pedro Claver
Actividad Pastoral Parroquia San Bartolomé Apóstol de los Terciarios Capuchinos; Parroquia de Santa Marta, Galerías; Hogar Santa Teresa Jornet, Hermanitas de los ancianitos desamparados Fontibón.
Catedral Primada de Colombia

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